29 de abril de 2013

Tierra de Tulipanes



Estambul es tulipanes. Para darse cuenta basta mirar el símbolo de la ciudad: una flor de tulipán. Se encuentra reproducido a lo largo y ancho de la ciudad, en las rejas, en los pasacalles publicitarios y en los arreglos de jardinería en edificios municipales. Antes de que empiece la primavera, Estambul comienza a prepararse para el mes de Abril durante el que, en esta ciudad que ya de por sí ama sus parques y flores, el tulipán se convierte en rey.

Durante este breve período habrá tulipanes por todos lados y la gente cruzará puentes y recorrerá kilómetros con sus familias para ver esta maravilla mitad natural, mitad humana, que solo dura 30 días. Dándole la bienvenida a la primavera y alardeando de la evidente habilidad que tienen los turcos para el paisajismo, Estambul luce sus mejores galas en Abril.

A pesar de que la gente los suela asociar a Holanda, los tulipanes son oriundos de Turquía. Los turcos le dan poca importancia a eso, para ellos son moneda corriente: todas las primaveras nacen y se mueren en cuanto pedacito de tierra encuentran. Desde el siglo XI llevan plantándose estos bulbos en Anatolia, la región central de Turquía, así que podemos decir que están en casa.
Este año se celebra en Estambul el 8vo Festival de Internacional del Tulipán. La municipalidad desembolsó la nada despreciable suma de 13 millones de liras turcas (que está 2,34=1 con el euro, aproximadamente) en adornar la ciudad durante este mes. Nada menos que 14.420.000 de tulipanes de 270 especies diferentes florecieron en los últimos días en los parques de Estambul. Y, según la página oficial de la ciudad, se han plantado cien millones de tulipanes desde el 2006, año en que comenzaron a celebrar el festival.


Todos los grandes espacios verdes se rediseñan completamente para dar lugar a esta inmensa exhibición de tulipanes, en la que la ciudad hace las veces de museo al aire libre. Los bulbos llegan a montones en camiones municipales que los descargan día tras día. Así, los jardines de los edificios de gobierno, los bulevares, las terrazas a los costados de las autopistas, todo se invade de tulipanes de todos los colores imaginables. Y muchos de ellos representando singulares formas, como la bandera de Turquía, coronas gigantes o los rayos del sol.

Los tulipanes embellecerán la ciudad por tan solo 30 días del calendario (ni uno más ni uno menos, por curioso que parezca), y luego vendrán otra vez los camiones municipales a traer flores nuevas: geranios, que, aunque menos bellos, tienen vida más larga y aguantarán el verano.


Aunque no discuto la apreciación político-económica de los turcos sobre el asunto de los tulipanes, me da la impresión de que todo el mundo está contento. La gente en esta ciudad disfruta muchísimo de sus parques y jardines. Y, después de todo, viene la primavera... Pronto saldrá el sol sin interrupciones hasta septiembre y la costanera se llenará de gente haciendo deporte y preparando picnics en familia. A medida que vaya subiendo la temperatura, también se marcará con crudeza la diferencia entre las mujeres que mantienen la tradición musulmana de ir completamente cubiertas, y aquellas que disfrutamos de los pantalones cortos y las camisetas de tirantes. Pero, por suerte para nosotras y para los que nos rodean, somos muchas más de lo que parece. Será que las mujeres, como los tulipanes, también florecemos en primavera.




3 comentarios:

  1. Vives en Estambul? Vive y aprende! Me encanta ver como se puede hacer arte con cualquier cosa, es que solo poner hermosas flores en cierto orden y es arte.
    ¿Tienen un periodo sin noches en Estambul?
    Me parece interesante lo que acotas de que se ve la diferencias en cuanto la religión por la vestimentas. Espero que, socialmente, esas diferencias no lleguen a ser tensas.
    Saludos!

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  2. Hola!
    Si, vivo en Estambul desde hace poco más de un año. Es una belleza lo que hacen con los parques y jardines!
    No tenemos período sin noches, que yo sepa, al menos!
    Y, por suerte, las diferencias religiosas no son un inconveniente en Estambul, la gente es muy tolerante y respetuosa, yo jamás tuve un problema. Solo hay que cubrirse para entrar a las mezquitas y eso es todo!

    Cariños, Esciam!

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